martes, 12 de noviembre de 2013

La adolescencia

LA ADOLESCENCIA

Cualquier persona que visite un centro educativo de Educación Primaria, podrá observar que el alumnado de los últimos cursos, 5º y 6º; Tercer Ciclo; veterano en el mismo, suelen estar en sus clases en orden y trabajando con el profesorado que le atiende.
Es una etapa en la que ya se conocen bastante bien entre compañeros que suelen llevar juntos, la mayoría, nueve cursos y, al profesorado, pues suelen ser los más veteranos del centro los que atienden dichos cursos.
Al curso siguiente, pasan al IES, a cursar la secundaria y, muchos, se vuelven revoltosos, inquietos, maleducados....
¿Que le pasó a mi niño/a?, suelen preguntarse los padres. El Instituto es un centro de perversión que lo malea?
¿Qué han hecho en Primaria con estos niños?, suelen preguntarse algunos profesores de los que ahora les atienden y, no tienen mucha experiencia.
Pues bien, aunque el tema es complejo y habría que analizar múltiples variables, una de las razones básicas y fundamentales, son los cambios que se van a producir en ellos, cuando las glándulas segregadoras de hormonas, sobre todo sexuales, funcionan a pleno rendimiento.
El siguiente enlace, nos lleva a uno de los programas de Punset en Redes ilustradores de los cambios que experimenta el adolescente.

http://www.youtube.com/watch?v=WZ_5inHRhuw






Hace algún tiempo que me interesé por la posibilidad de crear un blog, con el objetivo de poder subir a él aquella información, tanto personal como de trabajo que me parece interesante, para tenerla disponible a golpe de ratón, desde cualquier lugar y, por otra parte para poderla compartir con todas las personas interesadas en temas comunes.
Después de varios intentos baldíos, por vaguedad informática, ahora encuentro la oportunidad, a través de este curso de comprometerme a realizarlo.
¿Finalizaré la tarea?. Espero que sí.
Los objetivos, por tanto, están explícitos en la argumentación.
Como contenidos, he pensado colocar, por una parte artículos y trabajos educativos; por otra material sobre orientación escolar (mi profesión) y, por otra, comentarios, anécdotas, pensamientos, etc de esta vida loca que nos ha tocado vivir.
Considero que hasta ahora he aprendido bastante y ya, solo practicar. Veo el final
Gracias


viernes, 8 de noviembre de 2013

Politica no seas saboria

HOLA

Calidad y educación

CALIDAD Y EDUCACIÓN

Los tiempos que corren en el capo educativo, son tiempos de tormenta y tempestad, provocados por la llamada “Ley de Calidad” que se tramita en las Cámaras parlamentarias y, parece, verá la luz en breve.

En los centros docentes, existe cierta confusión al hablar de calidad educativa y de los aspectos que la citada ley viene a mejorar o a empeorar, en definitiva, no están resueltas las preguntas: ¿qué es calidad en educación?, ¿cómo se consigue ésta?. Intentaremos en este artículo dar una respuesta desde el campo científico.

El término CALIDAD, no tiene una definición clara aceptada unánimemente. Desde un punto de vista etimológico, el origen se encuentra en <<QUALIS>>, “modo de ser”, “cómo”; y <<TALIS>>, “tal como se es”. El diccionario de la Real Academia Española, lo define como “la propiedad o conjunto de propiedades inherentes a una cosa que permiten apreciarla como igual, mejor o peor que las restantes de su especie”; “superioridad o excelencia”.

El concepto de calidad no es producto del campo educativo, ha sido en el campo de la empresa donde ha nacido y se ha desarrollado. Aunque ha estado presente en todas las culturas, cobra una importancia fundamental con el nacimiento de la era industrial. El S-XIX se caracteriza en las sociedades occidentales, por el paso de una cultura agraria, basada en pequeños artesanos que en sus talleres se ocupaban de elaborar de forma directa y personalizada sus productos, con la mayor calidad posible, tratando de satisfacer a sus clientes, a una cultura industrial, donde la producción en masas, pierde de vista la satisfacción del cliente, centrándose en las necesidades del cliente, la mayor parte de las veces provocadas por el mismo sistema.

Definir calidad en educación y pretender una aceptación unánime del concepto es prácticamente imposible, pues cada definición, estará, sin duda, unida al concepto de educación del que se parte y, éste, no es unánime.

 “Calidad en educación, significa cosas diferentes según los enfoques y los grupos de interés, según se hable de los resultados o de los procesos, según para quién y para qué sea esa calidad. Está muy relacionada con los fines que se proponga la escuela, con las políticas educativas de cada país y, en último extremo, con la idea de hombre y de sociedad y con los valores subyacentes de cada Sistema Educativo.” (Muñoz Repiso,1.997).

Desde un punto de vista humanista y social, la define Mortimore: (1.991): “La escuela de calidad es aquella que promueve el progreso de sus estudiantes en una amplia gama de logros intelectuales, sociales, morales y emocionales, teniendo en cuenta su nivel socioeconómico, su medio familiar y su aprendizaje previo. Un sistema escolar eficaz es el que maximiza la capacidad de las escuelas para alcanzar esos resultados. Lo que supone adoptar la noción de <<valor añadido>> en la eficacia escolar.”

“Hablar de calidad en la enseñanza equivale a pensar que tipo de sociedad queremos, no sólo el tipo de sociedad que tenemos. Y en nombre de esa sociedad deseable, qué valores pretendemos transmitir en la escuela.”

“Una enseñanza centrada no sólo en la transmisión-narración de conocimientos, sino también en la producción, y sobre todo en la creación de conocimiento va en dirección de la calidad”. (Álvarez Méndez, 1.992).

“Educación de calidad es aquella que asegura a todos los jóvenes la adquisición de los conocimientos, capacidades, destrezas y actitudes necesarias para equiparles para la vida adulta”.  (OCDE-1.995).

Mediados los años sesenta, aparece El Informe Coleman (1.966): “la escuela <<no importa>>, los resultados educativos dependen enteramente del origen familiar y de las características personales de los alumnos.  Las desigualdades que sufren los niños, debido al medio ambiente y familiar y de barrio, se perpetúan, llegando a convertirse en las desigualdades con las que se enfrentan a la vida adulta al salir de la escuela”.

          “La conclusión más importante que parecía extraerse de este informe, era que la influencia de los centros (sus recursos materiales y de personal) sobre el rendimiento de los alumnos era prácticamente inexistente y desde luego mas pequeña que las influencias familiares y/o ambientales” (García Ramos, 1.989).

Como reacción a los estudios de Coleman, en los años setenta y posteriores, se producen una serie de investigaciones orientadas a refutar dichas conclusiones y a documentar la vieja creencia de que la escuela ejerce una notable influencia en los alumnos. Tratan de aclarar los factores que influyen decisivamente a lograr una enseñanza eficaz; si bien existe un importante peso de los componentes sociales en los centros, el influjo de la educación institucional es patente en los alumnos cuando la acción educativa se ejerce en las condiciones apropiadas. En la actualidad, existe el convencimiento de que el Sistema Educativo no puede compensar en su totalidad la inequidad social, pero sí puede limitar sus efectos. Entre un 12 y un 15% de la varianza en el rendimiento de los estudiantes es debida a la escuela, si ésta es eficaz y de calidad. Los movimientos a los que nos hemos referido, son: “Escuelas Eficaces”,  “ El Movimiento de Mejora de la Escuela” y su fusión, “La Mejora de la Eficacia Escolar”.

Los años noventa nos traen una serie de estudios en el contexto europeo, en el campo de la calidad y de la calidad educativa, que van configurando un modelo europeo de calidad, el denominado Calidad Total, sus componentes, en tanto que sistema de gestión, son los establecidos por la European Foundation for Quality  Management (EFQM): El liderazgo, la estrategia y las políticas, la gestión de personal, los recursos y los procesos, la satisfacción de los clientes, la satisfacción del personal, el impacto social y los resultados.

En definitiva, ¿cuándo podemos considerar que un centro es de calidad?, ¿qué indicadores nos lo demuestran?. Teniendo en cuenta los resultados de los estudios realizados al efecto, un centro será de calidad, en la medida que cumpla los siguientes parámetros:

1.     Tenga elaborado un Proyecto Educativo propio, basado en:

a.     Las características de su entorno, imbuido de su cultura.
b.     Que persiga unos valores comunes, compartidos por la comunidad educativa, explicitados en fines y objetivos a conseguir.

2.     Que tome decisiones haciendo uso de su autonomía y no esté permanentemente dependiendo de la administración educativa central o de la Inspección.
3.     Que cuente con unos recursos humanos (alumnos, profesores, personal no docente, personal de apoyo educativo, especialistas) y materiales (edificio e instalaciones, biblioteca, recursos didácticos y económicos) adecuados y realice un uso racional de ellos.
4.     Que mantenga unas relaciones cordiales con las organizaciones sociales del entorno (Ayuntamiento, otros centros, organizaciones sociales, empresariales, etc.); que los estudios que imparta tengan relación con el desarrollo económico de la zona. Que se preocupe de proyectar una imagen positiva en su medio.

Los estudios actuales ponen de manifiesto que dentro del contexto  donde se encuentre el centro, es determinante el nivel sociocultural de las familias (estudios de los padres, profesiones, libros en casa, actividades culturales que realizan...) junto a la actitud de los padres en relación con la educación de su hijos y a las expectativas familiares que posean. El nivel económico, siendo influyente, no explica el rendimiento escolar de los alumnos.

5.     Que esté imbuido de la cultura de calidad. Que su Equipo Directivo y otros responsables de su gestión, se impliquen en el desarrollo de los fines, objetivos y valores desde la perspectiva de la mejora continua.
6.     Que en su gestión, se realice una planificación estratégica a corto, medio y largo plazo, basada en las necesidades y expectativas de los sectores de la comunidad educativa.
7.     Que el centro utilice el máximo potencial de su personal, para ello:
a.     Organiza el personal de acuerdo con la oferta educativa y planificación del centro.
b.     Estimula el desempeño óptimo de las funciones y el compromiso de todo el personal.
c.     Adapta los horarios del personal a las necesidades del centro.
d.     Tiene en cuenta la satisfacción del personal en la programación de acciones de mejora.
8.     Existe coherencia entre la asignación de recursos económicos y financieros al centro, la distribución entre las distintas unidades y organismos de éste y la utilización que de ellos se realiza, su orientación a conseguir niveles más altos de calidad.
9.     Gestionar la información de manera que se disponga de toda la significativa y fiable, actualizada; ponerla a disposición de los usuarios correspondientes, para una toma de decisiones consecuente.
10. Utilizar las nuevas tecnologías con el fin de conseguir mejores servicios. Planificar su incorporación en las tareas del centro (administrativas y docentes), darlas a conocer y conseguir que se utilicen con el máximo criterio de eficacia y eficiencia (optimización de recursos económicos, de tiempo, de esfuerzo, etc.).
11. Tener en cuenta el nivel de satisfacción de los usuarios y del personal del centro, a través de sus opiniones, sobre las características de los servicios que reciben. Arbitrar medidas para conocer, por una parte la percepción y satisfacción del personal del centro y, por otra, la que tienen los padres y los alumnos de la formación que se imparte, de la calidad de los servicios que presta y de su relación con ellos.
12. Disponer de un programa de actividades orientado a satisfacer las necesidades y expectativas de la comunidad educativa y del entorno social donde se encuentra. Preocuparse de la imagen que el centro proyecta en su entorno, el impacto que produce en la sociedad.
13. Organizar la enseñanza partiendo del Proyecto de Centro y, fundamentalmente, del Proyecto Curricular, a través de los órganos responsables (Equipo Directivo, Jefatura de Estudios, ETCP, Departamentos, Ciclos, Equipos Docentes, Profesores). Autoevaluar el funcionamiento de dichos órganos y la imagen que proyectan en el centro.
14. La metodología educativa empleada, entendida como la forma de realización de las funciones y tareas  que se orientan a la consecución de los objetivos educativos. La eficacia de las intervenciones didácticas está, en buena parte, en función de la preparación de la misma.

“Las características propias del aula influyen más en el rendimiento de los alumnos que las del propio centro educativo” (Schreerens y Creemers,1.989).

Los principios metodológicos a tener en cuenta, son:

-        Previsión de las intervenciones didácticas. El centro deberá presentar una coherencia entre los diferentes niveles de planificación: proyecto educativo-diseños curriculares-programaciones de aula o materia. Considerar las etapas de desarrollo de sus alumnos y tener en cuenta el contexto.

La planificación incluirá una clara definición de objetivos, realistas, alcanzables y conocidos por todos; señalar previamente los procedimientos e instrumentos que se utilizarán para la valoración de los alumnos. Prever actividades de refuerzo y ampliación; así como el desarrollo de habilidades de aprender a aprender.

-        Acomodación al nivel de desarrollo de los alumnos: el perfil de partida, la capacidad intelectual (factor “g” o de razonamiento, factor verbal, espacial, numérico), el nivel de aspiraciones, la autoimagen o autoestima, la actitud hacia la educación y hacia la institución escolar, la competencia curricular, los rasgos demográficos y la procedencia sociocultural; la asistencia escolar y permanencia en el sistema educativo. Con respecto a la ratio alumno/profesor, parece ponerse en evidencia que las diferencias de resultados son escasamente significativas entre 20 y 35 alumnos por clase.

-        Mantenimiento de un clima positivamente interactivo.

-        Motivación positiva.

-        Expectativas positivas en los alumnos.

-        Estímulo a la creatividad.

-        Establecimiento de una buenas relaciones centro/familia/comunidad.

-        Oferta flexible de opciones curriculares y extracurriculares.

-        Dedicación a la tarea. “Los profesores eficaces dedican el 15% del tiempo de su intervención a la organización y gestión del aula; el 50% a la instrucción interactiva y el 35% a la orientación del trabajo de sus alumnos”. (Stallins y Wohlman, 1.981).

-        Evaluación frecuente de alumnos. Evaluación previa, inicial, de partida, antes del desarrollo de la acción didáctica, durante la acción didáctica, a la finalización de la misma y, del grado de satisfacción alcanzado durante el mismo proceso. Es preciso que se dé una perfecta correspondencia entre lo que se enseña y lo que se evalúa. Conviene que los alumnos conozcan previamente el tipo de procedimientos, técnicas e instrumentos de evaluación.

La evaluación, por tanto, será formativa y contará con la aportación de los alumnos a través de su autoevaluación.

-        Centrada en la adquisición de destrezas básicas de aprendizaje por parte de los alumnos, aprovechamiento máximo del tiempo para aprender y enfatizando en el dominio de las destrezas básicas de aprendizaje.

-        Acuerdo y puesta en práctica de estrategias instructivas eficaces:

.        Acuerdos satisfactorios sobre agrupamientos y organización.
.        Ritmo y divisiones adecuados.
.        Aprendizaje activo y enriquecedor.
.        Prácticas docentes eficaces.
.        Énfasis en el aprendizaje de estrategias de orden superior al valorar resultados de la enseñanza.
.        Coordinación entre el currículo y la enseñanza.
.        Disponibilidad de materiales docentes adecuados y abundantes.
.        Adaptación al aula.
.        Tiempo extra para la lectura, el lenguaje y las matemáticas.

-        Expectativas y exigencias claramente especificadas para los alumnos.

15. Clima y cultura escolar productivos:

.   Entorno ordenado.
.   Compromiso del profesorado con una misión compartida y claramente expresada, centrada en la consecución de objetivos.
.   Orientados hacia la resolución de problemas.
.   Cohesión, colaboración, consenso, comunicación y trabajo en equipo del profesorado.
.   Participación del profesorado en la toma de decisiones.
.   Reconocimiento, en toda la escuela, de logros positivos.

<<Quienes no son capaces de asegurar el orden mediante el acuerdo de normas participativamente establecidas y de enfrentar las transgresiones con medidas que tengan una repercusión educativa sobre el alumno corren, a menudo, otro riesgo que consiste en utilizar la evaluación o, mas exactamente, la calificación como amenaza ante conductas disruptivas>>. (Martín, 2.002).
“El nivel de rendimiento de los alumnos depende, entre otros factores, de que la actividad en el aula se realice en unas condiciones de serenidad, participación y confianza que favorezcan la atención, la concentración y la actividad mental del alumno” . (Freiberg, 1.999).

16. El punto de apoyo fundamental para la potenciación de la calidad educativa, radica en el profesorado. Como variables referidas al profesorado que afectan a la predictibilidad de la calidad educativa, el Ministerio de Educación y Ciencia señala las siguientes:

a)    Formación inicial.
b)    Estabilidad o permanencia en el puesto docente.
c)     Perfil (nivel formativo).
d)    Formación continua en ejercicio.
e)    Actitud (hacia el compromiso y la autoformación).
f)      Salud laboral.
g)    Experiencia profesional.
h)    Liderazgo educativo.
i)       Autosatisfacción personal.

Podríamos terminar apuntando que una escuela ineficaz o de poca calidad, es aquella que no cumple los factores señalados anteriormente, sería erróneo.

Los rasgos de los centros ineficaces, de baja calidad, derivan de su historia educativa, de su cultura, de las relaciones que han establecido los profesores entre sí y con los alumnos y de la falta de confianza de los docentes en su actuación educativa. Las principales características de estas escuelas, son (Marchesis, 2000):

  1. Creencia de que el cambio afecta a otros
  2. Atribución de la causa de los problemas a causas externas.
  3. Incapacidad de pensar nuevas alternativas.
  4. Ausencia de un proyecto común.
  5. Tensiones en las relaciones entre profesores.
  6. Falta de liderazgo en el Equipo Directivo.
  7. Añoranza de los tiempos pasados.
  8. Dificultades en la relación entre la comunidad educativa.
  9. Bajas expectativas.
  10. Prácticas ineficaces en clase.
  11. Escasa vinculación y compromiso.
Benito Gómez Rodríguez